lunes, 27 de agosto de 2007

Como todos los días la señora Rosa se levanta al alba a darle forraje a los animales, pero este día, como ya es común hace varios, no sabe cuantos animales encontrará vivos.

Cada día hace más frío, la nieve ha quemado todas sus posibles cosechas, al parecer, su marido tendrá que cambiar de rubro.

Ya ha pasado una semana desde la última vez que la vi, su problema dejó de ser si los animales amanecían vivos, ahora no hay comida, casi no queda para su propia familia, la preocupación se ha hecho más bien desesperación.

Ha ido a hablar con diferentes autoridades repetidas veces, pero en la fila Rosa no es la única persona. El ver a toda esa gente como ella la entristecía tanto como a mí, que no tenía la desesperación y problemas para sobrevivir, era notable su manera de manejar su trato hacia la gente, a pesar de que era contra los que peliaba su propia vida. Cuando llega su turno, la señora Rosa repite lo que ha dicho tantas veces como los "buenos días" a su marido. Él se encuentra luchando en su campo contra las condiciones climáticas infernales, arrancando los restos del trabajo de su vida que quedaban bajo el cruel hielo.

La lucha se hace cada vez más fuerte, pero no perdían las esperanzas de que llegara algún camión con alimento o incluso agua, ya que las cañerías congeladas los tenían sin una gota de ella.

No se cuanto tiempo ha pasado desde que partí de este lugar. La situación no ha cambiado mucho, la diferencia es que ya no está la prensa para presionar a las autoridades, y ni ellas se acuerdan de toda su gente.

Es impresionante ver como han sobrevivido, deben ser la ganas de ganarle al mal tiempo, siempre esperando la llegada de la primavera. En todo caso, la señora Rosa ya no hace ninguna fila.






este es un texto que hice para el cole.. pero creo qe va más lejos de ser una simple crónica por unas décimas para alguna prueba. La señora Rosa no se si existe con ese mismo nombre, pero si se que ya se fueron de los lugares de problemas las cámaras, ya no está la misma preocupación, y se que lo mismo pasará con Perú, porque así pasó con el norte de Chile.. Espero que alguien más se acuerde de los damnificados por ese terremoto, por este frío y por el calor que en algún momento también matará..
Me siento de brazos atados! no tengo como hacerme esuchar más lejos que de este mísero blog.. o hacer algo para ayudar a esas personas.. Yo se que no te quita el sueño..


Lamentando las faltas de ortografía y deseandole feliz cumple a Jobi.. me despido.